LA PROFECÍA AUTOCUMPLIDA

Oigo en la radio el comentario de un experto sobre el momento del mercado inmobiliario. Este es un momento indeterminado –afirma- puede ocurrir cualquier cosa , pero lo que ocurra tendrá que ver con lo que piensen los inversores. Tal y como piensen hoy, así sucederá. Es la PROFECÍA AUTOCUMPLIDA. Si piensan que se ha iniciado el pinchazo de la famosa burbuja y comienza la crisis, no comprarán, se apresurarán a vender, aumentará mucho la oferta….y.. ¡Habrá una crisis inmobiliaria!. Si los inversores consideran que las fluctuaciones no son significativas, que el momento actual es totalmente normal, actuarán en consecuencia….y….¡La situación del mercado se mantendrá estable!

Me llamó la atención ese término LA PROFECÍA AUTOCUMPLIDA porque hasta ahora sólo la había encontrado referida al mundo de la Psicología. Aprovecho la metáfora porque es muy clara.

Percibimos lo que esperamos ver y verlo nos ratifica en nuestras creencias y así vamos experimentando nuestra vida…


Si pienso, por ejemplo, que “la gente es amable”, tenderé a ver, agradecer y devolver….amabilidad. Percibir la amabilidad de los otros me lleva a sentirme y expresarme de un modo que provoco más actuaciones amables de los otros…que a su vez….y más y más….Acabo, claramente, ratificando mi proposición ¡La gente es amable! Qué pasaría si pensara “la gente es insoportable”….¡Exactamente lo mismo! Lo cual me proporcionaría una serie de sucesos que demostrarían, irrefutablemente, mi primera proposición… “La gente es….”

Les propongo el juego de experimentar como se cumple la Profecía….Funciona ya sea referida a la gente, mi pareja, mi hijo o mi amiga….¡o yo misma!

Continuamente nos llegan al cerebro miles de estímulos. No podríamos sobrevivir si no elimináramos una mayoría. Por eso, el cerebro ha aprendido a filtrarlos. Selecciona unos y oculta otros. Unos llegan a la conciencia y otros no. Y ¿Qué criterio utiliza para esta selección? Deja pasar lo que es importante o significativo para nosotros en ese momento. Seguro que nunca vieron tantos brazos escayolados como cuando se rompieron el suyo o tantas mujeres embarazadas como cuando esperaban a su hijo…Otro importante filtro son NUESTRAS CREENCIAS. De las cientos de realidades posibles sólo percibimos una….¡La nuestra! Y por tanto….¡Cuidado con lo que elegimos percibir! Porque, justo así, de ese modo exactamente, será nuestra existencia.

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